CCFOSSGNUGPLLicenciasLinux

Software Libre: por qué lo usamos (conclusión)

Libertad
CC BY-ND: Jerry Jackson

En la segunda parte amplié las razones por las que usamos software libre.

Ahora me enfocaré en cómo esta libertad nos expandió nuestro espectro de acción.

El Software Libre provocó que más y más “creativos” pusieran a disposición del público en general sus ideas, obras y proyectos.

Esto implica una considerable baja en los costos operativos; como también, los de producción en muchos aspectos.

Cómo el Software Libre cambió al mundo digital

Como narré antes, Stallman pateó un tablero muy pesado con su Licencia Pública General (GPL) y abrió, en mi humilde opinión, las puertas a un paraíso lleno de oportunidades.

Oportunidades para desarrolladores, ilustradores digitales, músicos, técnicos de sonido, y la profesión u oficio que se les ocurra.

Es cuestión de buscar en Internet una palabra clave con “open source” o “código abierto” y ¡sorpresa!… Desde cerveza hasta manos ortopédicas (éste último dio mucho que hablar porque fue un revés para la industria).

Luego, el GPL inspiró a varios tipos o clases de licencias:

  • Creative Commons: revolucionó todo lo que tiene que ver con las artes, debido a que el autor pone al alcance del interesado, su obra ya sea musical, pictórica, sonora, fotográfica, multimedia; con más o menos restricciones;
  • Copyleft: permite libertades sobre una obra (informática o no) sin abandonar el derecho de autoría; pero sí mantiene algunos derechos otorgados por el Copyright,
  • Otras derivadas y complementarias a GPL y GNU.

Usos prácticos de lo visto

Desde hace 10 años, utilizo sólo programas libres:

  • GIMP: Editor de imágenes de mapas de bit para componer o modificar fotografías,
  • InkScape: Editor de imágenes vectoriales,
  • Scribus: autoedición,
  • Laidout: Imposición de páginas, puede usarse con Scribus o reemplazarlo,
  • LibreOffice: Programas de ofimática, como ser procesador de texto, planilla de cálculo, presentaciones, base de datos, y otras más,
  • ChromeFirefoxVivaldi: navegadores de Internet, según la tarea a realizar,
  • KDEnlive: Editor de videos,
  • Audacity: Editor de audio,
  • Krita: Pintura digital, animación 2D,
  • Blender 3D: “Escultura” digital, modelado y animación 3D,
  • Sozi: presentaciones,
  • Pencil: maquetado de interfaz de usuario (programas, sitios web, aplicaciones móviles, etc)
  • FileZilla: cliente FTP,…

Y la lista sigue, porque las opciones cubren toda necesidad.

Como sistema operativo, utilizo KUbuntu, que tiene un agradable equilibrio entre estética y rendimiento. Y para gustos, los sabores… Que no es intención de generar polémica por los diferentes escritorios disponibles ni distribuciones.

Hay otras distribuciones de Linux, que se adaptan al gusto del usuario y recursos técnicos del equipo donde se vayan a utilizar, como también la orientación del usuario (técnico, científico, forense, diseñador multimedia, músico, etc).

En entradas futuras iré punteando algunas de ellas, como también haciendo reseñas de las diferentes aplicaciones.

Vale aclarar que la mayoría de las aplicaciones que iré mencionando a lo largo del blog, se encuentran disponibles para otros sistemas operativos.

Es cierto que su rendimiento no es el mismo, pero permiten evitar costear licencias para poder trabajar con libertad.

En cuanto a recursos gráficos y audiovisuales…

Internet ofrece un sinfín de recursos de este tipo, y basta activar el filtro para hallarlos sin correr el riesgo de denuncias por utilizar material sin autorización.

Música, clips de sonidos, efectos especiales, videos, fotografías, dibujos vectoriales, textos, libros,… de verdad que no hay casi nada que no se haya compartido para el uso público sin pagar cánones o licencias.

Sólo basta mencionar a su autor, o respetar las condiciones que impuso para su uso.

Los invito a ver los videos inaugurales del canal que tenemos en YouTube para ampliar un poco más lo hasta ahora expuesto.

Y por supuesto: que investiguen. Que pregunten… Sean curiosos…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *