Un artículo antiguo que publiqué en los albores de la UDGBA, en el 2004. Y a pesar de que ha pasado el tiempo, la tecnología ha dado un salto escalofriante, el contenido sigue vigente.
Lograr una digitalización óptima de imágenes implica conocer las características de nuestro escáner, las dimensiones de la imagen fuente y las de su aplicación en destino.
Introducción: El escáner
En mi vida diaria de diseñador gráfico me valgo de este noble periférico para transformar las imágenes reales en virtuales para, finalmente, hacerlas realidad otra vez.
Paradoja: es frustrante ver esa hermosa ilustración o foto convertida en una colección de manchas cuadradas que domina nuestro diseño.
Harán falta un par de horas más para acertar en el número de la suerte que nos premiará dar con una imagen digna de nuestro esfuerzo.
Aunque algunos aventurados harán lo más lógico: digitalizar a la máxima resolución no sólo les asegurara una buena imagen, también una buena cantidad de disco y CD’s para transportar o respaldar su producción.
No está mal. Pero la eficiencia habla de la mejor relación costo/beneficio. Ahí es donde espero llevarlos.
¿Cómo empieza el proceso?
Estar informado. Conocer las características de nuestro escáner es el primer paso: resoluciones máximas óptica (es la real) y por firmware o software (ahorra el trabajo de modificar las dimensiones con cualquier software de manipulación de imágenes) máximas que pueden procesar.
Las medidas de nuestras imágenes, tanto la original como la final.
La lineatura (o cantidad de líneas por pulgada, lpi) del proceso de impresión que se utilizará. Por las dudas, saber la resolución de nuestra impresora… Aunque parezca obvio.
La fórmula
En el cálculo se utilizará una constante: 1.67, que es la relación que existe entre los ppi y las lpi: 1,67 ppi por cada lpi. Lo identificaremos con la letra k.
Otro dato necesario para el cálculo es el factor de ampliación/reducción que sufrirá la imagen.
Identificado con la letra F, resulta de dividir la medida del ancho (o largo) final por la medida del ancho (o alto) original. Si difieren los cocientes se toma el que mejor sirva a los efectos del diseño.
Finalmente se multiplicará F por las lpi del sistema de impresión por k y así se obtiene la resolución ideal para realizar la digitalización, sin embargo este número puede o debe ser aumentado a una resolución mayor según las características del programa de digitalización que utiliza el escáner.
Caso práctico
Se tiene una imagen de 5cm por 8cm y debe ser impresa en sistema Offset (150 lpi) en una superficie de 13 por 25 cm.
Cálculo de factor de escala:
F‘ = ancho final / ancho original
entonces
F‘ =13 / 5cm = 2,60
o bien
F” = alto final / alto original
entonces
F” = 25 cm / 8 cm = 3,125
Como los factores son diferentes, se deberá elegir el de la medida que mejor se adapte a nuestro diseño.
Por lo tanto, si nuestro diseño exige que deba ocuparse hasta 8 cm del espacio, se utilizará el factor correspondiente al ancho; si exige que deba ocuparse los 25 cm de alto, entonces se utilizará el del alto.
Generalmente los factores son iguales, o con una diferencia despreciable. Si el valor fuera inferior a 1 y nuestra intención es ampliar, entonces, equivocamos el lugar de los números. Aunque parezca menor, es un detalle a tener en cuenta.
Luego de este ‘dificilísimo’ cálculo, es cuestión de multiplicar todo:
Resolución de escaneo
Esta es la fórmula principal:
F * lpi * k
Si usamos F’, resulta:
2.60 * 150 * 1.67 = 651 ppi
que redondeando llega a 600 ppi (ópticos) o, según mi criterio personal, 900 ppi (por software).
Si usamos F”, resulta:
3.125 * 150 * 1.67 = 782 ppi
que redondeando llega a 900 ppi (por software).
Finalmente con el programa de edición de imágenes que solemos utilizar, elegimos la acción de modificar el tamaño de imagen.
Elegimos la opción de escala proporcional.
Antes de cerrar el cuadro de diálogo, aceptando la modificación, verificamos que la resolución de la imagen sea la adecuada para el medio de impresión elegido.
La resolución final deberá ser igual a los lpi * k, en nuestro ejemplo:
150 * 1,67 = 250,5
o si lo desean, 300 ppi.
Ahora sí, aceptar los cambios y utilizar la imagen sin temor a que al imprimirla se pixele o sin utilizar lo poco que queda de espacio libre en el disco rígido.
Tabla de densidad promedio de soportes
A modo de guía rápida, aquí van algunos valores estándar para un valor F = 1 (sin escalar):
Método de impresión | LPI | Escanear a (ppi) |
Chorro de Tinta | 60/70 | 150 |
Láser | 80/90 | 150/200 |
Offset / Ilustración | 150 | 300 |
Rotativa / Diarios | 85 | 150 |
Serigrafía | 120 | 240 |
Flexografía | 120 | 240 |
Art Print | 200 | 400 |
Plotter | 60/75 | 120/150 |
Web ó Pantalla | – | 75/100 |
Calculadora
Finalmente, y si se marean con las fórmulas, acá les dejo una manera automatizada de realizar el cálculo.
Para utilizar esta tabla, carguen los valores en las celdas grises, luego hagan ‘clic’ en el botón ‘Calcular’ y en la coloreada aparecerá el “número mágico”:
Espero que les sea de utilidad.